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Cuando brindamos por el año nuevo 2020, no imaginábamos que como humanidad enfrentaríamos una pandemia que nos ha mostrado que tenemos capacidad de adaptación y que podemos sentir gratitud por lo que los tiempos difíciles nos han enseñado.

-Claudia Morales Cueto

 

Sin duda este ha sido un año lleno de sorpresas. En mi mente visualizo el principio del año como una autopista recta y sin obstáculos, en la que después apareció una curva que me llevó a un camino más sinuoso, empinado y peligroso. Sin embargo, sigo en la ruta, sé que esto pasará.

Podríamos fácilmente instalarnos en la queja y en la nostalgia, pues tendemos a fijarnos en lo que nos falta. Sin embargo, hoy te quiero invitar a que uses tu capacidad de aprecio para mirar los meses pasados. ¿Cuáles han sido tus aprendizajes? ¿Qué agradeces a tu familia o a las personas más cercanas? ¿Hay un regalo inesperado que te haya dejado este año?

Mira el video de la clase en este enlace

Recuperar la Navidad

La Navidad será diferente este año. Tal vez con celebraciones más sencillas, pero no por eso menos profundas. La necesidad de evitar los contagios quizá nos ayude a reducir el consumismo, que se han convertido en el veneno de la Navidad. Mi intención con este blog es invitarte a reflexionar con gratitud sobre este año y sobre el regalo de la Navidad.

La gratitud como llave para la oración

Santa Teresa de Jesús se describe a sí misma como una persona agradecida. En el libro de la Vida nos dice que cuando no nos damos cuenta de lo que hemos recibido, nuestra capacidad de amar está adormecida.

“No cure (no haga caso) de unas humildades que hay, que les parece humildad no entender que el Señor les va dando dones. Entendamos bien, como ello es, que nos los da Dios sin ningún merecimiento nuestro, y agradezcámoslo a su Majestad; porque si no conocemos que recibimos, no despertamos a amar”. (V10, 4)

¿Cuáles son los dones o regalos que haz recibido este año? ¿Qué puedes agradecer y cómo te despierta a amar?

Los elementos de la gratitud

Robert Emmons es el principal investigador acerca de la gratitud. El Dr. Emmons señala que no sólo es una emoción o una actitud, sino que la verdadera gratitud implica un proceso cognitivo, es necesario pensar acerca del beneficio recibido para que la gratitud sea genuina. Para ello, puede ayudarnos observar estos tres elementos.

elementos de la gratitud

A veces podemos nombrar el regalo, pero no lo valoramos ni lo aceptamos. Te invito a pensar en alguno de los regalos que has recibido este año. Usa los tres elementos desarrollar tu gratitud. Los regalos pueden ser:

  • dones,
  • capacidades,
  • experiencias,
  • recursos,
  • relaciones personales,
  • bendiciones.

La gratitud fortalece la vida en comunidad

Aunque Dios es el origen de todo lo que recibimos, la gratitud fortalece la vida en familia o en comunidad pues nos ayuda a reconocer al otro como una bendición. Darnos cuenta de que hemos sido favorecidos, además, nos anima a actuar de manera recíproca y favorecer a los demás. Santa Teresa lo expresa así:

“Quiere el Señor que, aunque las limosnas vienen de su parte, lo agradezcamos a las personas por cuyo medio nos lo da”. (C2, 10)

Actividades para practicar la gratitud

  • Medita sobre el pasaje de la curación de los 10 leprosos: Lc 17, 11-19.
  • Escribe una carta de gratitud a Dios
  • Esta semana, comienza tu oración contemplando lo que has recibido y agradeciendo a Dios sus bendiciones.
  • Piensa en alguien a quien desees agradecer su cercanía en este año y llámalo o escríbele para darle las gracias.

 

Referencias

Santa Teresa de Jesús. Obras completas.

Emmons, R. A. (2007). Gratitude, subjective well-being, and the brain. In R.J. Larsen & M. Eid (Eds.), The Science of Subjective Well-Being. New York: The Guilford Press

 

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